sábado, 8 de diciembre de 2012

Escribir después de Chernobil

Texto insolente de Mariano Dubin, poeta platense, que se suma a la interpelación literaria del campo poético actual.


Cuando escribo sobre un libro, o leo poemas, o presento la obra de un amigo no puedo dejar de pensar que estoy haciendo a mi manera lo que me enseñaron mis amigos tolosanos, con quienes curtimos los arrabales de los ' 90, en la Plaza de Tolosa: plantarme de manos. Ellos, los héroes del rioba, me enseñaron a calzarme los guantes. En verdad, dicho sea de paso, aprendí poco en cuanto a dar un buen cross, un gancho, un rodillazo a la nariz, el que pega primero pega dos, y otros tecnicismos de esta técnica profana. (Como dice el Martín Fierro: “Porque esto tiene otra llave / y el gaucho tiene su ciencia”). Pero si no pude aprender a pelear como la gente, me quedó la manía de pensar la escritura como una de las formas de la pelea callejera.

1 comentario:

  1. Gracias por la defensa insolente de un texto insolente!
    Abrazo grande

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